Learning by Doing, ¿corriente pedagógica en moda o en desfase?

¿Hay otra manera de enseñar, hay otra manera de aprender?, por supuesto que si. La cuestión es ¿logran ponerse en práctica y triunfar estas corrientes pedagógicas en el ámbito educativo? pues después de leer el artículo, te animo a una reflexión sobre el tema.

Comencemos:

  • “Escucho y olvido, veo y recuerdo, actúo y comprendo” Confucio (551 a.C. - 479 a. C.)
  • “Lo que tenemos que aprender, lo aprendemos haciendo” Aristóteles (384 a. C. – 322 a. C)
  • “Que la construcción no es un asunto de narrar y escuchar, sino un proceso activo de construcción” John Dewey (1859-1952)

A través de estas frases se puede observar como a lo largo de la historia siempre ha existido y existe una corriente pedagógica que pone de manifiesto la importancia de aprender haciendo; por el que se promueve una construcción de conocimientos significativos en los que aumenta la comprensión, la eficacia y la eficiencia en la puesta en práctica de las competencias aprendidas.

El Learning by Doing implica un aprendizaje experiencial y ambos están enmarcados dentro del aprendizaje activo, en el que el estudiante se convierte en el principal protagonista de su proceso de enseñanza - aprendizaje.

Básicamente consiste en un proceso de aprendizaje en el cual las personas realizan determinadas acciones y observan los efectos. Luego, los analizan para entender el impacto de sus actos en ese contexto particular y evalúan si en otros escenarios o situaciones se podrían producir los mismos resultados. De esta manera, pueden inferir los principios que produjeron esos resultados y anticipar los efectos de sus acciones futuras.


Dewey, filósofo educativo estadounidense,  se le identifica como el padre de la educación experiencial moderna. Fue uno de los primeros en señalar que la educación es un proceso interactivo, por todo esto se le puede considerar el pedagogo más influyente de la concepción llamada “escuela activa”.
Las obras de Dewey son muy numerosas, las más importantes son: “Mi credo pedagógico” de 1897; “La escuela y la sociedad” de 1900; “La escuela y el niño” de 1906; “Las escuelas del mañana” de 1913; Democracia y educación” de 1917; “La ciencia de la educación” de 1929; “Experiencia y educación” de 1932 y “La educación de hoy” de 1949. Obras que recomiendo leer pues siguen estando en plena actualidad.

Para él el método del Learning by Doing tenía que presentar situaciones en las que los problemas se refirieran a la vida común y, tanto el método de enseñanza del docente, como el método de aprendizaje del alumno, debían ser aspectos de un método general de investigación.

El pedagogo estadounidense Edgar Dale (1900 - 1985) conocido por su famoso cono de la experiencia, hizo diversas contribuciones a la instrucción visual y auditiva, incluyendo una Metodología para analizar el contenido de las películas, que se encuentra recogida en su obra “Methods for Analyzing the Content of Motion Pictures (1932).
Con el cono de la experiencia representó la profundidad del aprendizaje realizado con la ayuda de diversos medios. Posteriormente se le añadieron los porcentajes que aunque no están comprobados estadísticamente si representan que en la base del cono se encuentra la utilización de simulaciones como medios para la adquisición  a través de un rol activo del alumno de un mayor aprendizaje de conocimientos.


Su cono del aprendizaje ha sido utilizado por numerosos especialista en educación para argumentar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Han sido numerosos los especialistas que han investigado y escrito sobre este tipo de aprendizaje, en la actualidad es Roger Schank, quien propugna en el ámbito educativo el Learning by Doing.
Es uno de los principales visionarios del mundo en inteligencia artificial, la teoría del aprendizaje, ciencia cognitiva, y la construcción de entornos virtuales de aprendizaje. Él es director general de Socratic Arts, una empresa cuyo objetivo es diseñar y poner en práctica el learning by doing, la historia de currículos centrados en las escuelas, universidades y corporaciones.

Os recomiendo leer la entrevista de Eduardo Punset a Roger Schank en su programa Redes.

Y por supuesto, no te olvides de la reflexión.


¿Educamos patrones?

A continuación os dejo el corto de animación: "Ex-E.T" que me ha llegado a través de SMconecta2 que ha sido creado por un grupo de estudiantes de comunicación audiovisual de Montepellier.

Este vídeo nos invita a la reflexión sobre cómo educamos.

Ex-E.T
Cargado por Esma-Movie. - Videos de arte y animación.

Después del visionado del corto tengo que reconocer tristemente haber identificado al sistema educativo.
Se trabaja y se trata al alumnado como meros patrones aquellos que se salen de la norma resultan incómodos para el aula y se les intenta meter en vereda lo antes posible. El alumnado aprende a sobrevivir en este contexto en el que para superar el curso y ser aceptado ha de aprender a seguir el patrón marcado.
Es verdad que vivimos en una sociedad con unas normas, valores, principios, procedimientos y conceptos que se han de enseñar o mejor que el alumnado ha de descubrir, reflexionar y analizar, pero se ha de permitir la variedad, la diversificación, la creatividad y la innovación. Existen una gran variedad de caminos y de posibilidades dentro de los parámetros marcados. Además ¿Quién impone estos parámetros? ¿Quién decide que son los idóneos?..., no pueden ser un grupo reducido sino que ha de ser responsabilidad de toda la sociedad.

La escuela no puede tratar al alumnado como un conjunto tal cual sin tener en cuenta las características individuales de quienes lo conforman. Es por ello que la escuela tiene el deber de tratar de manera individualizada dentro de un contexto grupal, por lo cual considero que la metodología cooperativa es una de las mejores metodologías para trabajar todos estos aspectos en el aula.

Os animo a reflexionar y a comentar vuestras opiniones sobre el vídeo pues son muchos los temas de debate que se pueden abrir a partir de él.


¿Qué eliges?

En cada uno de nosotros está el elegir como deseamos trabajar:



Juega a añadir más verbos a la lista, juega a probar, a disfrutar con la variedad... ¿Tu eliges?

Yo, también estuve en #GEF10

Pues si, si,  yo estuve en el Global Education Forum 2010 organizado por la Fundación SEK, durante los días 15 y 16 de octubre. Lo sé, debo ser la última en escribir sobre este congreso. Lo sé, llego tarde ¿o no?. Las reflexiones requieren de su tiempo y a veces no disponemos de todo el tiempo que queremos.


 ¿La verdad? Me quede con un sabor de boca bueno, no lo voy a negar. Motivación y ganas por motivar al profesorado por parte de los ponentes eran una realidad, peroooooo por que tenía la sensación de volver a oir lo mismo  y al final de ponentes que la mayoría de ellos no se encuentran en práctica en la labor docente. Eso sí, he de reconocer que de prestigiosos ponentes, (más quisiera yo llegar a este nivel),  con los que en la mayoría de las ideas aportadas estoy un 100% de acuerdo. Pero en casi todas las ponencias eche de menos ejemplos prácticos y reales. 

Está muy bien decir como se deben de hacer las cosas, pero al final si nadie las lleva a cabo no se produce ninguna revolución o cambio social-educativo. Está muy bien transmitir estas ideas, maneras, modelos pedagógicos... inyectar al profesorado de entusiasmo y motivación, pero hay muchos factores que intervienen a la hora de llevar a la práctica todas tus ideas, más innovadoras o no, pero al fin y al cabo ideas. 
Motivación y ganas no faltan, pero de verdad a veces no resulta tan fácil cuando lo primero que debería modificarse y cambiar es el sistema educativo tal como está planteado. Puedo echar mucha imaginación e innovación, pero si me salgo de los parámetros marcados por este sistema ¿qué es lo qué sucede? creo que todos sabemos la respuesta. Precisamente no considero al sistema educativo español muy flexible que se diga.

No quiero que este post se entienda como el post de los peros o de las excusas. ¡NO!
Lo que deseo y realmente quiero es que el profesorado tuviera la suficiente fuerza y poder para hacer cambiar el sistema y las leyes educativas, que realmente fuera tenido en cuenta y escuchado, que lograramos una unión y colaboración conjunta que pudiera contra estas normas y pautas marcadas. 
SI eso es lo que deseo. Deseo una educación creada por aquellos que la conocen desde sus entrañas y no desde despachos. La solución no radica en dotar a los centros de más tecnología (aunque nunca viene mal ;-) ) sino de cómo usamos esta tecnología y permitimos usar ésta a nuestro alumnado. Claro que hay miedo y equivocación, pero si no existieran éstas no existiría la innovación, la creación.

Si también sé que al final no he comentado nada sobre los ponentes y sobre las ideas que transmitieron, pero no quiero repetir lo que ya muchos otros han dedicado su esfuerzo en sus blogs, por lo que creo que lo más conveniente es dejar los enlaces de algunos (sin desmerecer los otros muchos artículos existentes sobre el GEF10):


¿Por qué el pollito tiene que ser amarillo?

Durante los años como profesora de educación infantil y hoy en día siempre planteo la siguiente pregunta como tema de debate al profesorado:
  • ¿Por qué el pollito tiene que ser amarillo?
[Os animo a que la pongáis en práctica, provoca debates y discusiones muy jugosos.]

En mi experiencia educativa en infantil he vivido como de la caja o cubeta de colores desaparecía  el color blanco y el negro, uno por no reflejar color en un espacio en blanco y el otro por considerarlo un color no adecuado y feo.  También como para que no exista equivocación sólo proporcionar el color con el que se desea que se coloree la ficha. A mi parecer es increíble que a tan tempranas edades los niños y niñas tengan que vivir ya un estilo de censura. Increíble pero cierto. Eso sí la ficha será correctamente evaluada para el beneplácito de su familia.
(Carla - 3 años)

De esta manera tan sencilla se empieza a coartar la iniciativa y creatividad, y aunque resulte pesada sigo preguntando: ¿Por qué el pollito tiene que ser amarillo? ¿Por qué no puede ser rojo, azul, verde, negro...? ¿Por qué nos empeñamos en decir cómo son o deben ser las cosas ? ¿Por qué no permitimos que descubran de qué colores son los pollitos por sí mismos? ¿POR QUÉ?

Son importantes los modelos: mostrar, enseñar, exponer... pero no lo es más la libertad de expresión, de visión, de descubrir, de investigar, de aprender a aprender...

En torno a todo esto, gracias a una conversación interesantísima sobre educación mantenida por Twitter con Pedro Villarrubia (@pvil) me descubrió un artículo en La bitácora de Anibal de la Torre (@anibaldelatorre) en el que se muestra el cuento "The little boy" de Helen Buckley, escrito en 1961 para la School Art Magazine.

“EL NIÑO PEQUEÑO”
“Había una vez un niño que comenzó a ir a la escuela. Él era muy pequeñito y la escuela era muy grande. Pero cuando el niño descubrió que su clase tenía ventanas que daban al exterior se puso muy contento y la escuela ya no le parecía tan grande.
Una mañana, cuando hacía poco que él estaba en la escuela, la maestra dijo:
– ¡Hoy vamos a hacer un dibujo!
– ¡Qué bien! -Pensó el pequeño-
A él le gustaba mucho dibujar, el podía hacer todas las cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y barcos… y sacó su caja de lápices y comenzó a dibujar.
Pero la maestra interrumpió diciendo:
– ¡Esperen! ¡No es hora de comenzar! Todavía no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar… flores.
– ¡Qué bien! -pensó el niño, a él le gustaba dibujar flores- Y comenzó a hacer bonitas flores con lápiz rosa, naranja y azul.
Pero la maestra intervino de nuevo diciendo:
– ¡Esperen un momento! Yo les enseñaré cómo se dibujan las flores- Y tomando una tiza, pintó una flor roja con tallo verde.
– Ahora, dijo la maestra, pueden empezar.
El niño miró la flor que había hecho la maestra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero guardó silencio. Volteó la hoja y dibujó una flor roja con el tallo verde, tal como la maestra había indicado.
Otro día, cuando el pequeño niño entraba en clase, la maestra dijo:
– Hoy vamos a trabajar con plastilina.
– ¡Qué bien! -Pensó el pequeño niño- me gusta mucho la plastilina.
Él podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: serpientes y elefantes, ratones y muñecos de nieve, camiones y coches… Y comenzó a apretar y amasar la bola de plastilina.
Pero la maestra interrumpió y dijo:
– ¡Esperen, no es hora de empezar!
Y él esperó a que todos estuvieran preparados.
– Ahora -dijo la maestra- vamos a hacer una serpiente.
– ¡Qué bien!- pensó el pequeño niño, a mi me gusta mucho hacer serpientes. Y comenzó a hacerlas de diferentes tamaños.
Pero la maestra dijo:
– ¡Esperen! Yo les enseñaré cómo hacer una serpiente muy larga.
– Aquí tienen -dijo la maestra- ahora ya pueden empezar.
El niño miró la serpiente de la maestra, entonces miró las suyas…A él le gustaban mucho más las suyas que las de la maestra, pero no lo dijo. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola e hizo una serpiente como la de la maestra.
Así, que el niño aprendió a esperar que le dijeran qué y cómo debía trabajar y a hacerlo todo igual que la maestra, y muy pronto dejó de hacer las cosas tal como surgían de su imaginación. No volvió a hacer nada por sí solo.
Entonces ocurrió que el pequeño niño y su familia se mudaron a otra casa, en otra ciudad. Y el niño comenzó a ir a su nueva escuela.
Esta escuela era más grande que la otra y tenía que subir grandes escaleras y caminar por un largo pasillo para llegar al aula.
Y justamente, el primer día de clase que él estaba allí, la maestra dijo:
– Hoy vamos a hacer un dibujo.
– ¡Qué bien! – Pensó el niño, y esperó a que la maestra le dijera que hacer, pero la maestra no dijo nada, sólo se paseaba entre las mesas. Cuando se acercó al niño, le preguntó:
– ¿Tú no quieres dibujar?
– Sí -dijo el pequeño niño- Pero, ¿Qué hay que hacer?
– Puedes hacer lo que tú quieras- dijo la maestra.
– ¿Cómo lo hago? -preguntó el pequeño niño-
– Como tú quieras -contestó la maestra-
– ¿Y de cualquier color? -preguntó el niño asombrado-
– De cualquier color -dijo la maestra- Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¡cómo sabría yo lo que hizo cada cuál!
– Yo no sé… -dijo el pequeño niño-
Y bajando la cabeza comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde.”
Después de leer el cuento os aconsejo que os sentéis y reflexionéis durante 15 minutos o más y preguntémonos sí no estaremos educando sin darnos cuenta como la profesora del cuento.

Por cierto y para terminar os voy a contar una experiencia curiosa que me sucedió cuando era pequeña, vamos tenía 3 años. Como homenaje al color negro:

"Un día llamaron del colegio a mis padres, la profesora deseaba hablar con ellos estaba muy preocupada por mi. Mis padres se preguntaban el uno al  otro qué habría hecho con lo modosita que era.
En la reunión la profesora les pregunto sí ocurría algo en casa, si las relaciones familiares eran buenas, si estaban pensando en separarse, o venía algún hermano más... Vamos una serie de preguntas de este estilo. Mis padres desconcertados preguntaron a la profesora qué era lo que había hecho para formular esas preguntas.
La profesora sentenció: -Su hija ha coloreado todo un dibujo de color negro.
La perplejidad de mis padres fue mayúscula. 
Mi madre únicamente pregunto: -¿Usted le ha preguntado a mi hija el por qué ha coloreado con el color negro?.
La profesora respondió - No
Mi madre - Pues hágalo.
Cuando mis padres regresaron a casa me preguntaron.
Mi respuesta fue muy sencilla: - Era el único color que quedaba.

A veces las cosas son muy sencillas.

Réquiem a la Creatividad

Según voy impartiendo sesiones a los profesores sobre cómo implementar metodológicamente las TIC, cada vez soy más consciente de lo difícil que es enseñar bajo un prisma de creatividad.

La propuesta de actividades creativas es considerada por la gran mayoría como una pérdida de tiempo que no genera aprendizaje.
Miradas incrédulas escudriñan este tipo de acciones, las cuales ni por un momento se plantean usar en el aula. Una gran lista de inconvenientes desglosan sus mentes:
  • De esta manera no llegas a impartir todo el temario.
  • El alumnado se desmadra.
  • Las familias se te echan encima.
  • Esto no funciona con los chavales.
  • Muy idílico, muy bonito pero no es posible en la realidad de las aulas...

Es interesante observar como se reniega de acciones que jamás se han puesto en práctica. La posesión de un "conocimiento" sobre una experiencia nunca trabajada. Hay que ver lo creativo que resulta el "miedo" a lo nuevo, al cambio, que genera tan interesantes lluvias de ideas.

¿El "NO" es  innato del ser humano o del ser profesor?

Ante lo comentado, también quiero destacar ese pequeño porcentaje de profesores que no me mira como un bicho raro cuando hablo de creatividad como método. Este pequeño grupo es mi halo de esperanza que me permite seguir soñando en que el cambio en la educación es posible.

Creatividad en palabras de Mª Luisa Sevillano (profesora titular de la facultad de educación de la UNED) es: "Educar creativamente es educar para el cambio, capacitar para la innovación".

Siguiendo esta línea considero que:  "la creatividad es la libertad para crear, innovar, investigar, analizar, equivocarse, reflexionar, proporcionar... sin miedo a la equivocación, al rechazo, al no..."

Creemos creativamente 

Siguiendo éstas ideas os dejo un interesantísimo vídeo de Ken Robinson "¿Matan las escuelas la creatividad?" 


Maneras de Hacer

La clave de la obtención de unos buenos resultados en el proceso de enseñanza-aprendizaje se encuentra en el uso metodológico que realicemos de todos los recursos de los que disponemos en el aula, tecnológicos o no. Es más, unas malas prácticas tanto de unos como de otros pueden empeorar la educación.



La presencia tecnológica en las aulas no es suficiente para producir un verdadero cambio en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es verdad que ésta por sí sola supone un elemento motivador pero como todo, llegará un momento que la visión de estos recursos tecnológicos en las aulas sea normal, y por lo tanto parte de esta motivación intrínseca se pierda.
De ahí la importancia de experimentar e innovar con las metodologías. Desde aquí proponemos que el mejor uso de los recursos tecnológicos para obtener de ellos todas las ventajas pedagógicas y mejorar por lo tanto la calidad de la educación es la combinación adecuada de diferentes metodologías. Combinar una metodología cooperativa con la metodología creativa, basadas ambas en una metodología constructivista y englobado en una metodología por proyectos puede ser un principio de trabajo y de desarrollo al cambio.


El aprendizaje cooperativo es un método de aprendizaje que se basa en la ayuda, en la colaboración mutua, en el intercambio de recursos y herramientas entre los alumnos así como entre los docentes y la interacción entre ambas posturas, con el fin de construir el conocimiento de manera conjunta. Método en el que prima la interdependencia positiva, la responsabilidad individual, la buena comunicación y el fomento por la interacciones personales como medio de aprendizaje, todo esto frente a la competición y a la confrontación entre las personas que algunas metodologías promueven. Con la metodología cooperativa se crea un ambiente agradable y de confianza en el que se promueve y se facilita la liberación de pensamiento, en la que el grupo se ve enriquecido gracias a las diferentes aportaciones de contenidos, de procedimientos y de actitudes. Estaremos, por lo tanto, potenciando una metodología creativa. La creatividad es la capacidad para proponer respuestas diferentes a las convencionales, es una manera de enfocar la realidad rompiendo con las ideas estereotipadas y prefijadas. La creatividad fomenta la acción de pensar y de actuar, y es más impulsa a investigar. Impulsa a crear, a generar pensamientos e ideas nuevas que potencian al cambio, a la mejora, a la evolución de la sociedad...

Educar creativamente es educar para el cambio, capacitar para la innovación” (Mª Luisa Sevillano, profesora titular de la facultad de educación de la UNED). 

El uso de los recursos tecnológicos bajo estas premisas dará lugar a resultados realmente brillantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero para ello debemos empezar incluso replanteándonos el sistema educativo e incluso investigando y cuestionándonos los principios básicos de la educación: ¿Qué, cómo, dónde, cuándo, con qué... enseñar y aprender? La búsqueda de las respuestas a estas preguntas de manera creativa y la consiguiente investigación en la combinación de éstas, nos proporcionan las primeras premisas y principios de innovación para la educación.

El proceso de combinación se ve reforzado por la metodología por proyectos, pues fomenta el tratamiento global y relacional de todos los aspectos que deseemos tener en cuenta. No sólo se ha de tener en cuenta como línea teórica de investigación sino también la hemos de fomentar y aplicar en el aula. Las teorías se han de llevar a la práctica, con el fin de poder evaluarlas. La evaluación es necesaria para modificar y mejorar la calidad educativa.
El aprendizaje por proyectos fomenta la pedagogía activa, en la que los estudiantes se convierten en los principales protagonistas de sus acciones, por las cuales se les inicia en procesos de investigación, en la resolución tanto creativa como científica de sus trabajos, en el fomento e intercambio de información a través de la comunicación, potencia la organización y el trabajo cooperativo y colaborativo. A través de la metodología por proyectos se da cohesión y conexión a todos los ámbitos curriculares de la educación, preparando al alumnado en las competencias básicas que se encuentran recogidas en el artículo 6 de la LOE y que le preparan para vivir en sociedad.

El uso de éstas metodologías llevan implícito una nueva visión de la figura y el rol del profesor en este ámbito educativo-tecnológico debiendo convertirse en un suministrador de recursos, facilitador del aprendizaje, supervisor académico, guía para sus alumnos, colaborador del grupo-clase, motivador del saber, consultor de información, generador de recursos, activador de conocimientos previos, asesor de técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje, evaluador continuo, gestor de conocimientos, potenciador de autoaprendizaje...
En resumen, el profesor pasa de ser el único poseedor del saber a ser un mediador-orientador del conocimiento.

Este cambio de actitud del profesorado da lugar a que los alumnos desempeñen un papel diferente, un rol más activo, capaz de pensar, transmitir, conscientes de su entorno cercano y lejano, de trabajar de manera cooperativa y colaborativa, más responsables y creativos... Este nuevo papel convierten al alumnado en una persona más reflexiva y autocrítica, así como en el “principal responsable” de su aprendizaje, adquiriendo las capacidades de realizar construcciones mentales con significado, a co-construir, es decir aprenden a aprender.

La libertad de acción y ruptura con las diferentes barreras y miedos que nos pesan fomentarán la investigación, el cambio y la revolución educativa que el sistema necesita.

Además nunca se ha de olvidar que las TIC serán un recurso más en el aula para conseguir el objetivo de enseñar a aprender y que es importante que conviva con el resto de recursos de los que disponemos desde la plastilina al libro de texto, etc.,

Desde aquí te animamos a que nos comentes tus experiencias metodológicas en la implementación y uso cotidiano de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las aulas.

 Animo además  a la reflexión de las siguientes preguntas ¿propones otras metodologías?, ¿qué opinas de la combinación metodológica cooperativismo y creatividad, englobadas en un entorno de trabajo por proyectos?, ¿consideras viable está combinación metodológica?, por otro lado ¿consideras necesario la presencia de un tablet pc u ordenador por alumno en el aula?, ¿qué es más importante la cantidad o la calidad?

Transformación

La sociedad está cambiando a pasos agigantados debido a la creciente influencia, avance y desarrollo de las tecnologías, por lo que la educación se está viendo obligada y acorralada a la transformación. La escuela se ha de transformar.

"Transformar" según la Real Academia Española significa:
  1. Hacer cambiar de forma a alguien o algo.
  2. Transmutar algo en otra cosa.
  3. Hacer mudar de porte o de costumbres a alguien.
Pero, ¿por qué le cuesta tanto?, ¿por qué se ancla en modelos y roles que hoy en día no funcionan?, ¿tanto supone el cambio?...
Vivimos en una sociedad tecnológica que lo impregna todo, por lo tanto hemos de aprender a usar las tecnologías dentro del ámbito educativo. Éstas se han de convertir en un recurso más de entre la multitud de recursos que puede disponer la educación.

La transformación en el ámbito educativo-tecnológico supone principalmente la modificación en las relaciones entre los tres agentes educativos involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje: el profesorado, el alumnado y los contenidos.

La figura del profesorado ha de transformarse hacia un rol más identificado a mediador y orientador del conocimiento.
Sus principales funciones han de ser: suministrar recursos, facilitar el aprendizaje, colaborar dentro del grupo-clase, motivar el saber, proporcionar información así como herramientas para su creación, activar los conocimientos previos, asesorar en técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje, evaluar continuamente su labor y la del alumnado, generar  y compartir recursos... En resumen, se convierte en un potenciador del autoaprendizaje del alumnado.

Estos cambios de actitud del profesorado originan también la transformación del rol del alumnado hacia un papel más activo, capaz de pensar, transmitir, conscientes de su entorno cercano y lejano, de trabajar de manera cooperativa y colaborativa, más responsables, creativos, reflexivos y autocríticos.... El alumnado se convierte en el verdadero artífice y principal responsable de su aprendizaje, aprenden a aprender y a desaprender.

Por último los contenidos curriculares, gracias al uso de las TIC, son más asequibles y comprensibles a aprender, todo esto favorece su adquisición y retención, por lo que estaremos mejorando la calidad de la educación.

Éstas transformaciones se realizan a pesar de todo muy lentamente, teniendo que sortear numerosos obstáculos, pero ganando día a día una baldosa amarilla en el camino hacia el País de Oz.
Cada vez existen más profesores concienciados en la necesidad del cambio y que transforman sus aulas, más comprensión por parte del resto de la sociedad y sobre todo más ayudas y aportaciones desde las políticas educativas, como la "Escuela 2.0".

Entonces, ¿por qué no soñar en un mundo en el que la educación se convierta en el verdadero motor de transformación de la sociedad?