El poder del cuentacuentos para regresar a la lectura

Hoy con motivo de la celebración del Día Mundial del Libro, que se conmemora cada 23 de abril, me hacía mucha ilusión contaros mi experiencia como Cuentacuentos.


Gracias a la experiencia de voluntariado del programa Ponte en Acción de PRISA, puede realizar una experiencia el pasado 9 de marzo en el centro de La Ventilla con la Fundación Amoverse, entidad sin ánimo de lucro que trabaja con niños, niñas, adolescentes y sus familias en situación de vulnerabilidad social. 

Enmarcado en la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 08 de marzo, la temática seleccionada para trabajar con los niños y niñas fue la equidad de género. Para ello, se contaron los siguientes cuentos: 
  • “Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa” de Raquel Díaz Reguera, editorial Thule. 
  • “Las princesas también se tiran pedos” de Ilan Brenman y Ionit Zilberman, editorial Algar. 
  • “La princesa rebelde” de Anna Kemp y Sara Ogilvie, editorial Blume. 
  • “La princesa que quería escribir” de Beatriz Berrocal y Daniel Montero, editorial Amigos de Papel.
 
Como os podéis haber imaginado el hilo conductor giró en torno a las princesas, con el objetivo de cuestionar y desmontar los estereotipos y clichés femeninos tradicionalmente asociados al papel de la mujer. Porque sí, somos princesas si así lo queremos, pero también somos aventureras, valientes, rebeldes, viajeras, guerreras, soñadoras, ingeniosas, audaces… 

Pero no todo se quedaba ahí, claro que no. También se trató de desmontar los estereotipos masculinos, porque al igual que las princesas también pueden ser príncipes si así lo desean, pero también pueden ser sensibles, cuidadosos, cariñosos, empáticos, solidarios, vulnerables… 

"Porque cada uno de nosotros podemos ser aquello que deseemos ser, porque somos historias, creatividad e imaginación, solo tenemos que dejar que afloren desde nuestro interior."



Fue una tarde muy especial, una tarde que para los niños y niñas supone salir de la rutina. Es una experiencia maravillosa ver como poco a poco se dejan atrapar por las historias, como participan, como lo disfrutan, como reflexionan y les hace pensar. Ver en sus ojos ese brillo de felicidad. 

La oralidad es uno de los principales motores para acercarles a las lecturas, para descubrir la magia que se esconde en el interior de los libros y despertar el deseo de leer. Leer no es solo un acto de un gran valor pedagógico. Los buenos lectores, aquellos que comprenden lo que leen, suelen ser también buenos estudiantes; no solo porque adquieren un pensamiento reflexivo y crítico, sino también les hace ser más creativos, flexibles, empáticos y curiosos. 

Llevo muchos años contando cuentos; siempre ha sido una pasión y un hobby, pero siempre redescubro la magia y el poder que tienen las historias. Me sigue asombrando cómo llegan, cómo impactan a quienes escuchan y cómo dejan huella, despertando emociones, preguntas y silencios. Las historias tienen esa capacidad de conectar más allá de cuando se acaba el cuento con un “colorín, colorado, este cuento se ha acabado”. 

Y por ir finalizando esta historia, solo me gustaría invitaros a: 

 A que regaléis y regalaros un libro o dos, o más. A adentraros en sus páginas, a disfrutar de las historias y a soñar. Y, sobre todo, a encontrar ese espacio propio donde respirar, pensar y sentir sin exigencias. Los libros nos ofrecen refugio y nos permiten desconectar para volver a conectar con nosotros mismos. 

También os animo a todos a hacer voluntariado. Es una experiencia no solo gratificante a nivel personal, sino también una labor social que va mucho más allá: la de acompañar, compartir y en muchas ocasiones, hacer felices a los demás. 

 "Haz que las historias te acompañen, porque todos somos historias."

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